Impulsarán Sader y Gobierno de la Ciudad de México proyectos productivos agrícolas y de preservación

El secretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Víctor Villalobos Arámbula, y la jefa del Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo, sostuvieron una reunión de trabajo en la que evaluaron proyectos productivos agrícolas para las zonas rurales de la entidad federativa.

Acordaron la conformación de un equipo técnico para la visita y revisión de zonas propicias para el desarrollo de proyectos productivos, con un manejo adecuado de suelo, uso responsable del agua y el fortalecimiento de agricultura protegida.

El titular de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) señaló que en el encuentro se identificaron proyectos para la zona agrícola de la Ciudad de México que pueden ser impulsados de manera complementaria, con el acompañamiento técnico de dependencias federales.

Entre los proyectos a evaluar destacan la aplicación de programas y desarrollo de acciones que impactan también las áreas forestales, tanto por la reforestación como la conservación y saneamiento de zonas boscosas, así como planes para la recuperación del cultivo de maíz, frijol y haba, entre otros, indicó.

En la parte de cadenas productivas, precisó, se enfocarán trabajos en la producción del nopal y amaranto, con el impulso a la infraestructura para su procesamiento y aumentar el valor agregado, a través de esquemas de desarrollo de capacidades y extensionismo.

Además, se prevé realizar acciones complementarias en el cultivo anual de perenes, como árboles de manzana, durazno, capulín y tejocote, entre otros, que serían sembrados en camellones y áreas rurales de la entidad federativa.

Cifras del sector indican que la Ciudad de México tiene una superficie de 149 mil 900 hectáreas, de las cuales 70 mil 453 son área urbana; 37 mil 720, forestal; 30 mil, agrícola; siete mil 723, ganadera y cuatro mil que corresponden a otras actividades. En esta región se encuentran las principales serranías y áreas boscosas del Valle de México.

La producción agropecuaria y áreas forestales en la Ciudad de México se concentran en siete alcaldías: Milpa Alta, Tláhuac, Xochimilco, Tlalpan, Cuajimalpa, Magdalena Contreras y Álvaro Obregón.

Esta entidad ocupa a nivel nacional el segundo lugar en la producción de nopal-verdura, en la alcaldía de Milpa Alta; el tercer lugar en la producción de nochebuena, en Xochimilco, y el primer lugar en la producción de romeritos, en la alcaldía de Tláhuac. (Redacción)

Alarma reducción de agua para agro

Los niveles de agua dulce a nivel mundial, esencial para la producción agrícola y la seguridad alimentaria, están disminuyendo a un ritmo alarmante, advirtió la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

La agricultura representa casi 70 por ciento de todas las extracciones de agua y hasta 95 por ciento en algunos países en desarrollo, por lo que se tienen que usar los recursos naturales de forma más eficiente, exhortó. En una actualización del artículo “Escasez de agua: Uno de los grandes retos de nuestro tiempo”, la Organización señala que dependiendo de la dieta, se requieren de 2 mil a 5 mil litros de agua para producir los alimentos que consume al día una persona.

Con esto y los datos que hay disponibles, se tiene que dos tercios de la población mundial podrían estar viviendo en países con estrés hídrico para 2025 si continúan los patrones actuales de consumo. “Está previsto que la población mundial alcance los 10 mil millones de personas en 2050, y por tanto que aumente la demanda de alimentos y, con ella, la demanda de agua.

“Si no cambiamos nuestros hábitos ahora, la demanda mundial de agua podría aumentar un 50 por ciento para 2030”, alertó. También se espera que la escasez de agua se intensifique como resultado del cambio climático y aumenten las temperaturas en todo el mundo. Actualmente, sequías más frecuentes y graves están afectando a la producción agrícola, en tanto que el alza de las temperaturas se traduce en un incremento de la demanda de agua para los cultivos, refiere.

Por ello, además de mejorar la eficiencia en el uso del agua y la productividad agrícola, se deben tomar medidas para recolectar y reutilizar los recursos de agua dulce y aumentar el uso seguro de las aguas residuales. “No podemos producir los alimentos que necesitamos si no tenemos suficiente agua”, insistió.

La FAO recordó que el desafío de usar el agua en la agricultura de manera más eficiente, productiva y equitativa se hará más apremiante a medida que la población mundial siga creciendo. Pero también, conforme el nivel de vida aumente, las dietas cambien y los efectos del cambio climático se intensifiquen.

La Organización trabaja con los países para garantizar que el uso del agua en la agricultura sea más eficiente, esto implica, entre otros aspectos, producir más alimentos con menos agua y aplicar tecnologías limpias que protejan el medio ambiente, acotó. (Reforma).

 

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