Defensa del maíz nativo

La acción colectiva en defensa del maíz se encuentra en la fase de presentación de pruebas en los tribunales y las empresas trasnacionales han presentado estudios científicos con traducciones manipuladas para presentar como viable la convivencia entre maíz transgénico y nativo, a pesar de que los reportes indican lo contrario. Ante ello, organizaciones que presentaron la demanda señalaron su preocupación de que esto sea tomado en cuenta en el litigio y advirtieron que es una falta de respeto entregar información mutilada y pretender engañar a los jueces.

En 2013 organizaciones campesinas y defensoras de derechos humanos, así como científicos, presentaron la demanda de acción colectiva para preservar el maíz nativo –del cual hay alrededor de 60 razas– de la contaminación por las siembras del transgénico. El juzgado 12 de distrito en materia civil de Ciudad de México impuso una suspensión judicial para prohibir la siembra del transgénico en territorio nacional. Sobre esto en la Suprema Corte está pendiente una resolución.

Ahora el juicio principal está en la fase de preparación de pruebas. Las empresas trasnacionales presentaron artículos científicos con traducciones amañadas, omitieron de forma intencionada puntos de gran importancia para distorsionar las evidencias científicas presentadas por diversos investigadores, señalaron.

Un ejemplo es que la traducción del estudio que los científicos Mauricio R. Bellon y Julien Berthaud publicaron en 2004, fue tergiversada: se cambia el sentido de su investigación para ocultar la advertencia de que precisamente el proceso que mantiene la diversidad del maíz puede causar incertidumbre sobre los efectos que genera la siembra de maíz transgénico.

Sumado a ello, las trasnacionales indican que es posible la convivencia entre maíz transgénico y maíz nativo en México, sin daños a la diversidad genética. Quieren ignorar que la diversidad en el país se formó y se mantiene en gran parte por el intercambio de semillas y que ese mismo intercambio, además de lo polinización abierta, puede generar combinaciones nuevas y acumulación de transgenes en el maíz en todo el país. Los riesgos a la salud y el medio ambiente de estas combinaciones en los maíces nativos no se han evaluado suficientemente y los científicos han descrito lo que puede pasar, pero esas partes han sido cortadas de las publicaciones traducidas para los jueces.

Recordaron que desde 2008 Bayer (Monsanto), Syngenta, PHI México (filial de Pioneer-Dupont), y Dow Agrosciences solicitaron a las secretarías de Agricultura y de Medio Ambiente permisos para sembrar maíz transgénico a gran escala, a pesar de los riesgos y daños irreversibles al maíz nativo y a los mexicanos, cuyo consumo principal es el maíz.

Las organizaciones exhortaron a la comunidad científica y a los tribunales a contribuir en la corrección de dichas pruebas a modo. (La Jornada)

 

 

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