Verifican cañeros que los ingenios cumplan con contratos de exportación

En demanda de que la industria acelere las exportaciones de azúcar para evitar que se remate en el mercado nacional, en perjucio de 180 mil cañeros, los productores realizan movilizaciones en las bodegas de los ingenios para verificar que cumplan con el esquema de comercialización. A la fecha debieron haberse exportado 500 mil toneladas y van 110 mil, por lo que el llamado a los ingenios es que presenten su programa de exportaciones y se pongan al corriente, precisó Carlos Blackaller, líder de los cañeros.

Desde hace unos días, los cañeros han comenzado a verificar que los ingenios cumplan con los contratos y el esquema de exportaciones, ya que han empezado a sobreofertar el dulce en el mercado nacional. Venden tres bultos de azúcar por el precio de dos, generan una especulación que daña a toda la cadena, se malbarata en 200 pesos la tonelada y esto implica una pérdida de 25 por ciento, indicó el dirigente de los cañeros de la Confederación Nacional Campesina.

Hay 180 mil productores de caña que abastecen 51 ingenios en 15 estados, y la producción en 800 mil hectáreas está en 230 municipios. El reclamo de los cañeros es que se cumpla lo pactado, que los ingenios, al mismo ritmo de producción, tengan su programa exportador. Para el ciclo 2018-2019 ha crecido la importación de fructosa, se redujo la importación de Estados Unidos y se prevé una mayor producción, agregó en entrevista.

Explicó que desde que comenzó la negociación del nuevo acuerdo comercial, el TMEC, las ventas al mercado estadunidense están suspendidas, pero las compras de fructosa que produce ese país continúan; este producto ha desplazado 28 por ciento del azúcar del mercado mexicano.

Detalló que se prevé exportar alrededor de un millón de toneladas de azúcar al mercado mundial, unas 800 mil toneladas al de Estados Unidos y 4.2 millones de toneladas son para el consumo del mercado nacional. Pero en el mercado mundial el problema es que llegan los excedentes de varios países y se enfrentan a una bolsa especulativa.

Blackaller detalló que el pago de la caña para los ingenios que exportan se calcula con base en una metodología específica y los que no realizan esa venta tienen una formula diferente, pero después los ingenios se cuelgan del precio más bajo. Lo correcto es que todos los ingenios participen en el desplazamiento del excedente exportable.

Señaló que de no solucionarse este problema, habrá un daño patrimonial en el ingreso de los productores que puede ascender a 10 mil millones de pesos. Para el abasto nacional hay más de 200 bodegas que lo cubren actualmente. (La Jornada)

 

 

 

 

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