No se vale que se subsidie a Nestlé, reclaman cafetaleros

La empresa Nestlé no sólo pretende garantizar el abasto de café robusta para su próxima planta en Veracruz, sino toda la que requiere para su producción en México en los siguientes años y además exportar lo que no utilice, denunciaron dirigentes de tres organizaciones cafetaleras a nivel nacional.

No se vale que para su nueva planta Nestlé presione para que se siembren hasta 80 mil hectáreas de café robusta en Veracruz, que generarían 4 millones de quintales, cuando la empresa no requiere más de 350 mil quintales, por lo que 75 por ciento restante sería para exportación, expusieron Javier Galván, coordinador Nacional de Conapro-Café; Fernando Celis, de la Coordinadora Nacional de Organizaciones Cafetaleras (CNOC), y José Julio Espinoza, presidente de la Unión Nacional de Productores de Café, de la Central Nacional Campesina (CNC).

 

No se vale, insistieron, que el gobierno subsidie la producción de café robusta para Nestlé, desde las plantas hasta los paquetes tecnológicos y, además, consiga créditos de avío y refaccionarios para los productores.

La Nestlé quiere que se produzca en Veracruz todo el café robusta que supuestamente necesitaría para todas sus plantas en el país en unos 3 ó 4 años. Además pretende hacer pasar las nuevas plantaciones de robusta como si fuera reforestación y se utilizan recursos fiscales del programa sembrando vidas, indicaron.

La denuncia de los dirigentes forma parte de un documento con cuatro demandas que el sector entregó a las autoridades.

Como primer punto manifestaron que si bien funcionarios de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Seder) les revelaron que los recursos para los cafetaleros tendrán el mismo monto que el año pasado, es decir, 785 millones de pesos, sostuvieron que se requieren mil 200 millones de pesos para ampliar el número de beneficiarios.

También pidieron mayor coordinación entre las dependencias o programas federales que destinarán recursos al sector, como el programa Sembrando Vidas.

En el segundo punto exigen mil 800 millones de pesos para apoyar a los productores en la cosecha actual, estimada en 4 millones de sacos o 5.2 millones de quintales, pues por el desplome internacional en los precios del café a los productores se les pagan apenas mil 500 pesos por cada quintal, cuando requieren el doble para recuperar sus costos de producción.

Se trata, dijeron, de un apoyo fiscal que servirá tanto para levantar lo que resta de la cosecha actual como para invertir en la próxima a fin de que no se registre una caída de la producción cafetalera del país.

En el tercer punto califican de preocupante que se cree un nuevo Instituto del Café con funciones limitadas, pues sólo se pretende que proporcione información de precios y mercado, así como que experimente con las diferentes variedades de café.

El consenso en el sector cafetalero, remarcaron, es que el nuevo organismo debe contar con mayores facultades como el manejo de los recursos asignados al sector, la realización de un padrón cafetalero, tener representación internacional, contar con estadísticas, promover el consumo del aromático y buscar apoyos para los caficultores por los beneficios ambientales que proporciona la siembra con sombra (el arábigo) sobre otras especies. Así que buscarán con la Sader que considere su propuesta y amplíe las facultades del mencionado instituto.

En el último y cuarto punto de sus demandas, los dirigentes insistieron en su rechazo a la planta de Nestlé.

Al mismo tiempo reiteraron su disposición a dialogar con el gobierno federal para definir conjuntamente políticas públicas favorables a los productores de café. (La Jornada)

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