Caciques asesinan a líder zoque en Chiapas

El asesinato del líder de la organización Plan de Ayala, sucedido la semana pasada en Amatán, Chiapas, debe ser atendido por el gobierno, que hasta hoy parece no escuchar a los ciudadanos que desde hace más de una década son gobernados por la misma familia. El alcalde Manuel de Jesús Carpio Mayorga se niega a dejar el poder, y es directamente señalado por quienes sostenían un plantón frente al Palacio de gobierno, de orquestar el atentado que sufrieron a manos de encapuchados, tras el que se denunció la desaparición de 50 personas, los inconformes señalan a Isidro Chávez, vinculado con el Alcalde, como el líder del grupo armado.

Junto con el líder indígena Noé Jiménez Pablo, que encontraron asesinado y con huellas de tortura, estaba también el cuerpo del militante José Santiago Gómez Álvarez, también se denunció la desaparición de 48 personas aunque más tarde aparecieron heridos y asustados.

Francisco Jiménez Pablo, hermano de Noé dijo que todo “tiene que ver con el control del territorio, pues el grupo paramilitar que opera en la zona tiene todo el corredor que implica la entrada y salida a Tabasco donde se trasiega indocumentados, droga y se cometen otros actos ilícitos”. Tierras que no quieren soltar los hermanos Carpio Mayorga, que gobiernan desde hace más de una década; el alcalde Manuel de Jesús Carpio Mayorga ha representado a todos los partidos, PAN, PVEM y Morena lo colocaron en la silla del poder, porque el pueblo grita que no lo hizo.

Se sabe que el Consejo Popular prácticamente ya estaba gobernando y que el gobierno federal estaba a punto de aprobar la solicitud de licencia del alcalde. Sin embargo, ante los ataques parece que hay una omisión del gobierno federal y estatal y miembros del Movimiento Campesino Regional Independiente, organización integrante de la Coordinadora Nacional Plan Ayala Movimiento Nacional (MOCRI-CNPA-MN) del municipio de Amatán ya los responsabilizan por estos hechos.

Esta familia de caciques que desde 2012 se impuso en el poder, mantiene sin escuelas al pueblo, tampoco hay hospitales ni caminos, la mayoría de la población vive en situación de pobreza. Las organizaciones MOCRI-CNPA-MN denuncian que durante este tiempo ha habido desvío de recursos que utilizan para el pago de incondicionales que los ayudan a mantener el control político. Ante la petición de transparencia y rendición de cuentas de los recursos públicos únicamente han recibido ataques y hostigamiento.

Amatán es uno de los municipios más pobres de Chiapas, con poco más de 14 mil pobladores, más de 13 mil viven en algún grado de pobreza. Desde el año pasado se preveía que sucedería una tragedia como la de Acteal (1997) pero siguen los oídos sordos, aunque finalmente aparecieron 48 de los 50 desaparecidos, este lunes se sepultó a dos activistas sociales torturados y asesinados. La gente de Amatán exige que finalice el cacicazgo en Chiapas. (Abigail Correa, Mexicampo)

 

 

 

 

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