Científicos llaman a cambiar sistema alimentario global

La humanidad nunca antes había propuesto cambios radicales del sistema alimentario, pero no hacerlo tendría consecuencias desastrosas tanto para el planeta como para la salud de la población. Para abordar esta necesidad crítica, la Comisión EAT-Lancet[1] publicó el día de hoy el informe Dietas saludables a partir de sistemas alimentarios sostenibles: Alimentos, planeta y salud el cual reunió a 37 científicos líderes de 16 países en diversas disciplinas, incluida la salud humana, la agricultura, las ciencias políticas y la sostenibilidad ambiental para desarrollar objetivos científicos mundiales para dietas saludables y una producción sostenible de alimentos.

El trabajo muestra que la producción mundial de alimentos amenaza la estabilidad climática y la resistencia del ecosistema. Constituye el mayor impulsor de degradación ambiental y de transgresión de los límites planetarios. El resultado de la suma de ambas es grave. Una transformación radical del sistema alimentario mundial es urgentemente necesario. De no actuar, el mundo corre el riesgo de no cumplir con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU y el Acuerdo de París.

El informe se centra en dos parámetros del sistema alimentario mundial: el consumo final (dietas saludables) y la producción (producción sostenible de alimentos). Estos factores impactan de manera desproporcionada en la salud humana y la sostenibilidad ambiental.

Una dieta saludable consiste principalmente en una diversidad de alimentos de origen vegetal y cantidades limitadas de granos refinados, alimentos altamente procesados y azúcares añadidos. Esto supone duplicar el consumo de alimentos saludables como frutas, verduras, legumbres y frutos secos, y una reducción de más del 50% en el consumo mundial de alimentos menos saludables como los azúcares añadidos y la carne roja.

Los cambios en la dieta hacia dietas saludables pueden resultar en importantes beneficios para la salud. Esto supone prevenir aproximadamente 11 millones de muertes por año, lo que representa entre el 19% y el 24% del total de muertes en el mundo.

Los datos mostrados en el informe elaborado por la Comisión Eat – The Lancet son lo suficientemente sólidos como para justificar una acción inmediata, retrasarla solo aumentará la probabilidad de consecuencias serias para la población del mundo y el planeta incluso pueden llegar a ser desastrosas.

Por lo anterior se proponen cinco estrategias para lograr dietas saludables:

Compromisos internacionales para cambiar a dietas saludables

Cambiar las prioridades agrícolas de producir grandes cantidades de alimentos a producir alimentos saludables

Intensificar de forma sostenible para aumentar la producción de alimentos de calidad

Necesidad de gestión global de la tierra y los océanos

Reducir al menos en 50% la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor declaró: “Este reporte debe ser tomado en cuenta por el gobierno mexicano para tener una política integral de salud alimentaria la que aún no es pública y que tiene todos los elementos para hacerlo”. (Mexicampo)

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