Decepciona a caficultores el desplome presupuestal

Los nueve programas de apoyo para pequeños productores de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader, antes Sagarpa) resultaron afectados en el proyecto de presupuesto 2019 y entre ellos se incluye el Procafé e Impulso Productivo al Café, cuya reducción será de 55.74 por ciento, al pasar de 783.4 millones de pesos a 346.7 millones de pesos.

Tal recorte no refleja los compromisos que el presidente Andrés Manuel López Obrador hizo desde su campaña con el sector caficultor y que quedaron plasmados en su Proyecto de Nación, lamentó Arturo García, vicepresidente del Sistema Producto Café de Guerrero y dirigente de la Red de Agricultores Sustentables Autogestivos.

Además, contrasta con el apoyo que el mandatario federal expresó a la empresa suiza Nestlé, la cual anunció una inversión de 154 mil millones de dólares (3 mil 149.3 millones de pesos) para construir una nueva planta que procesará 20 mil toneladas de café en Veracruz, pues advirtió que se privilegia el cultivo de la variedad robusta, que desplaza a la arábiga, de mayor calidad y precio, y que ha dado prestigio mundial a México como uno de los principales países cafetaleros y genera un beneficio ecológico, porque se cultiva bajo la sombra de los árboles, lo que no ocurre con la robusta, que genera deforestación.

La planta de Nestlé puede reactivar la productividad y crear empleos en la zona. Ni modo que digamos que no se establezca, pero el problema más fuerte es que se impulsará la producción de robusta, remarcó el dirigente cafetalero.

Si bien López Obrador aclaró que el gobierno federal no proporcionará recursos públicos a Nestlé, mencionó que se le brindarán facilidades, como limpiarle el terreno donde se edificará la nueva planta, la cual anunció como la más grande del mundo. El mismo calificativo que utilizó la trasnacional para la fábrica que le inauguró Enrique Peña Nieto el 17 de mayo de 2013, en Toluca, y en la que invirtió mil 600 millones de pesos.

Organizaciones de caficultores han demandado apoyo por mil 800 millones de pesos y una mesa de acuerdos con la industria para lograr una mayor equidad en las utilidades del café, mejorando los precios que se pagan al productor.

Por lo pronto, se encontraron con la sorpresa del recorte. Al menos nos hubieran dado el mismo presupuesto que este año, pero lo rasuraron en más de la mitad y con eso no se puede reactivar el sector. (La Jornada)

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