Indígenas y ecologistas exigen ser escuchados antes de comenzar la construcción

El proyecto de construcción del Tren Maya generó rechazos tanto de pueblos originarios como de organizaciones ecologistas. La Red Nacional Indígena (RNI) se pronunció porque sean los pueblos nativos los que determinen, mediante una consulta, su viabilidad e insistieron en que debe escucharse a los directamente involucrados.

En tanto, asociaciones civiles de Cancún se sumaron a la negativa de construirlo, por lo menos sin la información suficiente, pues no se puede ir a consulta pública sin un proyecto ejecutivo, requiere permisos ambientales, y en el sitio en que, al parecer, cruzará, rompería los corredores biológicos de varias especies, entre ellas la del jaguar, que está en peligro de extinción, afirmó Aracely Domínguez, presidenta del Grupo Ecológico del Mayab.

Explicó que como grupo ambientalista suscribieron la carta que investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México y del Instituto Nacional de Antropología e Historia entregaron al presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, para solicitar que detenga la consulta pública que pretende realizar porque desde hace unos años México ha perdido selvas, manglares y bosques de manera alarmante.

En Ciudad de México, integrantes de la RNI expusieron que no se oponen a que el proyecto se consulte a la ciudadanía en general, pero dejaron claro que no debe ser con ese ejercicio cómo se decida la obra. Puntualizaron que el ejercicio debe ser acorde a lo que indica el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. (La Jornada)

 

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