Habría deterioro serio al ecosistema en Chinantla: expertos

En la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), el proyecto hidroeléctrico para la generación de energía renovable Usila, destaca que es un sistema minihidroléctrico y sin almacenamiento.

Con una vida útil de 25 años y una inversión de 350 millones de pesos, de los cuales asignaría 14 millones a mitigación y compensación ambiental.

Este tipo de proyectos no entran en la categoría de energía renovable, de acuerdo con Margarita Campuzano, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental.

Las hidroeléctricas tienen impactos sociales y ambientales, como el desplazamiento de poblaciones, desmonte de vegetación, trasvase de ríos, desvío de los caudales y liberación de metano, gas de efecto invernadero que provoca el cambio climático.

Cuando son minihidroeléctricas, también hay un debate porque llegan a poner instalaciones a lo largo del cauce del río y al final terminan trasvasándolo, explicó.

El proyecto plantea abrir caminos de acceso, construir bordos derivadores, tanques de carga, instalar tuberías de conducción, casas de máquinas, subestación eléctrica y puentes vehiculares.

Entre los impactos ambientales que reconoce la MIA, están la tala de 10 hectáreas de selva, que llevará a la desaparición de hábitat para la fauna del lugar, modificación de los patrones de desplazamiento de la misma con la infraestructura, la fragmentación del ecosistema, el cambio del drenaje superficial, la reducción de la capacidad de infiltración del suelo y del volumen del caudal. (La Jornada)

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