Plantas y residuos agroindustriales para fines medicinales

Un grupo de académicos universitarios de instituciones del noreste del país pusieron en marcha una planta piloto de extracción de biocompuestos, en específico plantas del semidesierto y residuos agroindustrales cuyos activos podrían ser utilizados para el control de hongos y bacterias o con fines medicinales.

Con esta Planta Piloto para la Obtención de Compuestos Bioactivos, los expertos buscar generar alternativas económicas para los productores de la región, a partir de plantas y residuos considerados hasta ahora como desechos.

Los especialistas pertenecen a las universidades Autónoma de Coahuila (Uadec), Autónoma de Tamaulipas (UAT), Autónoma de Nuevo León (UANL) y Autónoma Agraria Antonio Narro (UAAAN), además del Instituto Tecnológico de Ciudad Valles, en San Luis Potosí.

Cuenta con el apoyo del Fondo Sectorial del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) y la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), detalló la agencia informativa del Conacyt.

Los doctores Raúl Rodríguez Herrera y Adriana Carolina Flores Gallegos, responsable técnico del proyecto e investigadores del Departamento de Investigación en Alimentos (DIA), de la Facultad de Ciencias Químicas de la Uadec, explicaron este proyecto.

El DIA cuenta con experiencia en el estudio de las propiedades de plantas del semidesierto chihuahuense y de residuos como cáscara de granada y nuez, entre otras. A partir de estos antecedentes, los expertos de las cinco instituciones decidieron escalar los estudios de laboratorio a la planta piloto.

La planta piloto se planteó por la necesidad de aprovechar los subproductos de alimentos, principalmente cáscaras y hojas, también algunos granos y plantas del semidesierto.

“Se espera identificar y extraer compuestos que tengan propiedades bioactivas que puedan ser utilizados para el control de hongos y bacterias, ayudar en el tratamiento contra el cáncer, la diabetes o antiinflamatorio, puntualizó el doctor Rodríguez Herrera.

Dentro de los subproductos o residuos alimentarios que trabajarán en la planta piloto destacan cáscaras de melón, sandía, granada, nuez y orujo (cáscara) de uva).

También investigarán en torno a hojas de guanábana, planta de chile y pulpa de café, además de plantas del semidesierto como gobernadora, hojasén y rosa de castilla, y cultivos poco valorados como el sorgo.

El proyecto de esta Planta Piloto para la Obtención de Compuestos Bioactivos consta de tres etapas y cuenta con un presupuesto de más de 14 millones de pesos.

La primera etapa consistió en determinar las mejores condiciones de extracción de los compuestos bioactivos a partir de las diferentes fuentes. En ella identificaron qué compuestos químicos tiene cada uno de los materiales vegetales.

La segunda etapa, que recientemente inició, consiste en la evaluación de actividades biológicas de los compuestos de origen orgánico.

La tercera etapa estará centrada en el escalamiento de la producción de los compuestos bioactivos, la capacitación y transferencia de tecnología a asociaciones de productores de estos cultivos. (Notimex

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *