Pide INAH valorar la cultura yaqui y reponerle espacios

Hermosillo, Sonora.- Funcionarios del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), exhortaron al gobierno de esta capital a valorar las tradiciones de la tribu yaqui, asentada en este municipio desde el siglo XVIII, y otorgarle espacios que por décadas han demandado para realizar sus rituales cuaresmales.

En días pasados, la tribu denunció que el ayuntamiento los desplazó de los terrenos donde hacían sus ceremonias, pues las autoridades ponderaron el desarrollo comercial a la cultura.

Alejandro Aguilar Zéleny, antropólogo del INAH, dijo que el municipio capitalino creció con la modernidad y el comercio; sin embargo, es una ciudad que carece de espacios culturales y de identidad étnica.

“Los yaquis reclaman espacios, buscan reconocimiento a su cultura, tradición que es en beneficio de toda la ciudad y espacios que la modernidad les ha quitado con el tiempo.

La ciudad es muy grande, con pocos espacios culturales, y la tradición yaqui permite valorar nuestro origen, resaltó Aguilar Zéleny.

“El INAH –sostuvo– ve que la tradición de los fariseos debe ser valorada por la población, al ser una de las etnias más extensas en el noroeste del país y con la que se recuerda el sacrificio, pasión y muerte de Jesucristo”.

El experto destacó que esta tradición es admirada por personas de otros países, que viajan a Sonora para ser testigos de este proceso, sobre todo en la Semana Mayor; las autoridades ignoran el crecimiento que pudieran tener en el turismo si apoyan a las etnias.

En un comunicado, el INAH refirió que la cultura yaqui es patrimonio de Sonora, y aun con sus carencias va en crecimiento; pero es necesario fortalecerse para que trascienda.

“Cada año, durante la Cuaresma y la Semana Santa, los yaquis ayudan a que el bien impere en esta ciudad, que es el trasfondo de toda la representación; la lucha entre el bien y el mal, ellos nos aportan historia, cultura, identidad y enseñanzas de convivencia; nosotros muchas veces les respondemos con risas, burlas, críticas, con piedras, explicó el antropólogo.

En días pasados, los yaquis asentados en Hermosillo marcharon por las calles del centro para exigir su derecho constitucional, según el cual los pueblos indígenas o provenientes de la época prehispánica ubicados en territorio nacional son dueños de sus tierras.

Manuel Rentería Jaques, teniente primero de la colonia Revolución, recordó que desde 1994 se han visto afectadas las fiestas de Semana Santa por falta de un espacio, porque en ese entonces, el gobierno a cargo de Manlio Fabio Beltrones, proyectó varios edificios en el asentamiento indígena, entre ellos el Centro de Gobierno Federal.

Es indispensable que tengamos un lugar fijo para seguir con la tradición, a los hermosillenses les gustan nuestras fiestas, porque saben que también les pertenecen, no son ajenos como el gobierno lo cree, expresó Rentería quien lidera a 400 yaquis. (La Jornada)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.