Mineras destruyen ecosistemas

La nula sustentabilidad de la megaminería en México se percibe en la destrucción masiva y acelerada de la tierra, en la contaminación del aire, en el gran uso de agua y en la huella hídrica. Sólo en Sonora, el Grupo México, y en el Zacatecas, Gold Corporación, consumen más agua que toda la población de cada entidad.

Menciona el estudio que el despojo hídrico por la megaminería se manifiesta en que 97 súper proyectos mineros han privado del acceso de los recursos hídricos a 10 por ciento de la población nacional, según cifras de la Comisión Nacional del Agua y Carto Crítica.

Frente a este panorama, el reporte propone que los candidatos a la Presidencia suscriban un compromiso para decretar la moratoria a nuevas concesiones mineras y establecer fecha de caducidad de las que ya fueron otorgadas, tanto para exploración como explotación en todo el país.

También se debe promover una nueva ley minera que faculte a los estados más afectados por la megaminería a establecer un impuesto ambiental que prevea y enfrente la huella ecológica desde el inicio de las actividades hasta el final de los proyectos.

Aportaciones fiscales raquíticas

Las aportaciones fiscales de la minería son raquíticas, un ejemplo es que en 2016 fueron de apenas 2 mil 509 millones de pesos, lo que equivale a 0.32 por ciento del total de los ingresos fiscales, mientras el valor de la producción minera metálica que se generó sólo en 2014 llegó a 14 mil 765 millones de dólares, los cuales fueron transferidos a Canadá, Estados Unidos y Gran Bretaña. A cambio de esos raquíticos ingresos, la minería a cielo abierto cambia de manera definitiva la estructura del suelo y de las cuencas hidrológicas, se afectan los cuerpos de agua, los suelos, la flora y la fauna, se pierde la cobertura forestal, a lo cual se suma el desplazamiento y destrucción de cientos de comunidades. (La Jornada)

 

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