Más de 80% de las aguas residuales vuelven a ecosistemas sin ser tratadas

En el Día Mundial del Agua, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) –por separado–, destacaron la importancia de cuidar el líquido.

Este año, el Día Mundial del Agua lleva como lema Naturaleza para el agua, con el objetivo de promover las investigaciones y las acciones que exploran las diferentes formas en las que la naturaleza puede ayudar a la población a enfrentar los desafíos en materia del agua en este siglo.

La ONU refiere que más de 80 por ciento de las aguas residuales que generamos vuelve a los ecosistemas sin ser tratada ni reciclada y además mil 800 millones de personas usan una fuente de agua contaminada por material fecal, lo cual las pone en riesgo de contraer cólera, disentería, tifus o polio.

Asimismo, el agua no potable y unas pobres infraestructuras sanitarias causan alrededor de 842 mil muertes al año.

Subrayó que las oportunidades de explotar las aguas residuales como un recurso son enormes y que el agua tratada de una forma segura es una fuente sostenible y asequible de agua y energía, así como para obtener nutrientes y otros materiales recuperables.

La Conagua especificó que algunas de las propuestas de la ONU para mitigar los efectos negativos en el medio ambiente y el impacto del cambio climático son: implementar infraestructuras ecológicas en las ciudades, plantar bosques, reconectar ríos con las llanuras aluviales y restaurar los humedales, lo que favorece al ciclo natural del agua y a la salud de la humanidad”.

Las acciones del Día Mundial del Agua están coordinadas por UN-Water, un mecanismo de colaboración internacional de la ONU para tratar específicamente temas relacionados con el agua potable en el que participan gobiernos y entidades especializadas.

En México, con el fin de tener un mejor aprovechamiento de los recursos hídricos, se aplica el Plan Nacional Hídrico que tiene seis objetivos: fortalecer la gestión integrada y sustentable del agua; aumentar la seguridad hídrica ante sequías e inundaciones; fortalecer su abastecimiento y el acceso a los servicios de agua potable, alcantarillado y saneamiento; incrementar las capacidades técnicas, científicas y tecnológicas del sector; asegurar el agua para el riego agrícola, energía, industria, y turismo, y otras actividades económicas de manera sustentable y lo que consolida la participación de México en el contexto internacional en materia del líquido vital.

La ONU señala que el agua juega un rol clave en la reducción de la pobreza, el crecimiento económico e inclusivo y la sostenibilidad ambiental. (La Jornada)

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